El mercado de acciones tokenizadas está viviendo uno de sus momentos más llamativos: en apenas un año, el valor bloqueado en protocolos DeFi pasó de ser casi insignificante a superar los 247 millones de dólares, con un crecimiento del 1.961%. Las cifras las publicó Token Terminal y confirman que esto va mucho más allá de una moda pasajera.
Lo interesante aquí no es solo el número en sí, sino para qué se está usando ese capital. Según Binance Research, el crecimiento va de la mano con una infraestructura blockchain cada vez más robusta que permite préstamos, despliegue de contratos inteligentes y operaciones en mercados descentralizados usando activos que antes solo existían en bolsas tradicionales como la de Nueva York o Londres.
En términos sencillos: alguien puede ahora poner acciones tokenizadas de Tesla o Apple como garantía para pedir un préstamo en cripto, sin intermediarios. Eso era impensable hace dos años. La fusión entre las finanzas tradicionales y el ecosistema descentralizado ya no es teoría, está pasando con plata real encima de la mesa.