Los activos del mundo real tokenizados, conocidos como RWA por sus siglas en inglés, están ganando terreno dentro del ecosistema cripto de una manera que pocos esperaban. En solo doce meses, los depósitos de estos activos en plataformas de finanzas descentralizadas se multiplicaron por tres, llegando a superar los 7.400 millones de dólares. Y eso ocurrió justo cuando el financiamiento general en DeFi venía en picada.
Eso dice mucho. Mientras sectores tradicionales del mundo descentralizado pierden tracción, los RWA —que incluyen cosas como bonos del tesoro, bienes raíces o deuda privada llevados a la cadena de bloques— están atrayendo capital de inversionistas que buscan algo más concreto que tokens especulativos.
El informe elaborado por CoinShares junto a Token Terminal deja claro que hay un cambio de mentalidad en el mercado. Los usuarios ya no solo quieren rendimientos altos y volátiles; también quieren activos que tengan algo detrás, algo real que los respalde.
Para Colombia y Latinoamérica, donde la desconfianza en los sistemas financieros tradicionales es alta, este tipo de instrumentos podría abrir una conversación muy interesante sobre acceso a inversiones antes reservadas para grandes capitales.