La tecnología de inteligencia artificial sigue sorprendiendo, pero no siempre para bien. Tilly Norwood, presentada ante el mundo como la primera actriz creada con IA, vivió un momento bastante tenso durante una entrevista en vivo con el reconocido periodista Piers Morgan: en plena respuesta, sin previo aviso, el sistema cambió de idioma y empezó a hablar en chino. El video se viralizó de inmediato y dejó más preguntas que respuestas.

El tropiezo llegó en el peor escenario posible: frente a las cámaras, en tiempo real, sin posibilidad de editar ni corregir. Ese tipo de errores deja en evidencia que los modelos de IA todavía batallan con la fluidez y la coherencia cuando enfrentan situaciones impredecibles, justo donde un ser humano no fallaría.

Para la industria cripto y Web3, que apuesta fuerte por agentes de IA autónomos y avatares digitales, este episodio es una señal clara: la confianza en estos sistemas tiene que ganarse con resultados sólidos, no solo con marketing llamativo. Queda mucho trecho por recorrer.