Alphabet, la casa matriz de Google, dejó a Wall Street con la boca abierta al reportar ingresos de 119,8 mil millones de dólares en el segundo trimestre del año. Eso representa un crecimiento del 24% frente al mismo período del año anterior, superando con creces las proyecciones de los analistas, que esperaban alrededor de 116,5 mil millones.

El verdadero golpe de efecto lo dio Google Cloud, que registró un crecimiento del 82%, consolidándose como el motor más potente dentro del negocio de Alphabet. La apuesta por infraestructura en la nube y servicios de inteligencia artificial está dando frutos concretos, y los números no dejan margen para el debate.

Este tipo de resultados no solo mueven el mercado tradicional de acciones, sino que también generan ondas en el ecosistema cripto. Cuando gigantes tecnológicos muestran solidez financiera, el apetito por el riesgo en los mercados digitales suele aumentar. Los ojos del mercado ahora están puestos en cómo reaccionará el precio de las acciones de Alphabet en las próximas sesiones bursátiles.