El mercado de criptomonedas arrancó esta semana sin la energía que muchos esperaban. Solana, XRP, Dogecoin y el emergente Cash Cat siguen atrapados en una zona de baja actividad, donde los precios se mueven muy poco y la liquidez prácticamente ha desaparecido del radar. Los que apostaron a un rebote fuerte todavía están esperando.
Lo curioso es que estos activos suelen ser de los más volátiles del ecosistema, pero en este momento parecen haberse puesto en pausa. Las ballenas no están moviendo ficha, el volumen de operaciones es escaso y no hay catalizadores claros que empujen al mercado hacia arriba o hacia abajo. Una situación de "ni pa' un lado ni pa' el otro" que pone nervioso a más de uno.
Para los inversores colombianos que tienen posiciones abiertas, la clave está en la paciencia. Este tipo de periodos de consolidación suelen anteceder movimientos importantes, aunque nadie sabe con certeza en qué dirección. Mantener la calma y evitar decisiones impulsivas es, por ahora, la jugada más inteligente sobre la mesa.