Un usuario surcoreano que usaba Claude de forma gratuita se llevó el susto de su vida cuando el sistema de facturación de Anthropic le generó cargos ficticios por más de 16 millones de dólares. Lo más absurdo del caso: el usuario ni siquiera tenía una tarjeta de crédito registrada en la plataforma ni había consumido ningún servicio de pago.

El caos que generó ese error no fue menor. A pesar de que el cobro era imposible de ejecutar, el sistema de Anthropic disparó alertas que terminaron bloqueando la tarjeta de crédito del afectado. Durante cuatro días, el usuario batalló para que la empresa reconociera el problema y le resolviera la situación.

Anthropic terminó aceptando que hubo un fallo en su sistema, pero el daño a su reputación ya estaba hecho. El incidente pone sobre la mesa una pregunta incómoda: si las compañías de inteligencia artificial más avanzadas del mundo tienen estos tropiezos en procesos tan básicos como la facturación, ¿qué tan sólidos son realmente sus controles internos? Una reflexión válida para quienes confían datos y dinero a estas plataformas.