Anthropic, la compañía detrás del modelo de inteligencia artificial Claude, habría cerrado uno de los acuerdos energéticos más grandes de la historia reciente del sector tech. Según reportes, la firma selló un pacto con Riot Platforms, gigante de la minería de Bitcoin, para hacerse con 191 megavatios de capacidad eléctrica en el campus de Rockdale, en el estado de Texas. El valor del contrato ronda los 9.000 millones de dólares.
Lo interesante de esta movida es lo que revela sobre el futuro del sector: la infraestructura que antes se construyó exclusivamente para minar criptomonedas ahora se convierte en un activo codiciado por las grandes empresas de IA. La razón es sencilla, entrenar modelos de inteligencia artificial consume cantidades brutales de energía, y los mineros ya tienen esa capacidad instalada.
Para Colombia y el resto de Latinoamérica, esta noticia manda un mensaje claro: quienes invirtieron en infraestructura minera están sentados sobre un negocio que va mucho más allá del Bitcoin. La convergencia entre cripto e IA apenas está comenzando, y la pelea por la energía será el campo de batalla principal.