El mercado de Bitcoin está dando señales interesantes: los llamados hodlers históricos, esas ballenas que acumularon BTC hace años y lo han guardado pacientemente, están vendiendo menos que nunca. De hecho, el movimiento de monedas que llevaban tiempo sin circular cayó a su nivel más bajo en cuatro años, desde mediados de 2022.

Para quienes siguen el mercado de cerca, esto no es un dato menor. Cuando las grandes carteras antiguas dejan de mover sus fichas, generalmente significa que no consideran que el precio actual valga la pena para salir. En otras palabras, están esperando algo más grande.

Este comportamiento puede influir directamente en la oferta disponible del mercado. Menos Bitcoin circulando desde wallets dormidas implica menor presión vendedora, lo que históricamente ha acompañado períodos de acumulación previa a movimientos alcistas.

Para los inversores colombianos que están monitoreando el momento ideal para entrar o reforzar posiciones, la quietud de estas ballenas antiguas es una señal que vale la pena tener en el radar. El silencio de los veteranos muchas veces habla más fuerte que cualquier gráfica.