La diferencia entre lo que mueven las ballenas y los inversores minoristas con XRP dentro de Binance tocó su punto más bajo en los últimos dos meses. Hay que remontarse a comienzos de mayo para ver números similares, lo que ha encendido algunas alertas entre quienes siguen de cerca el comportamiento de los grandes capitales en este activo.

Ahora bien, no conviene sacar conclusiones apresuradas. Ese retroceso es particular de Binance, porque en otras plataformas de intercambio la actividad de las ballenas sigue siendo bastante intensa y marca niveles considerablemente elevados. Eso sugiere que los grandes jugadores no necesariamente están saliendo del juego, sino que podrían estar redistribuyendo su actividad entre distintos exchanges.

Para los que tienen XRP en el radar, este tipo de indicadores vale la pena monitorearlo con disciplina. La concentración de operaciones grandes suele anticipar movimientos de precio importantes, y entender dónde están fluyendo esos capitales puede marcar la diferencia entre reaccionar tarde o posicionarse con cabeza.