Más de un billón de tokens Shiba Inu salieron recientemente de Coinbase hacia billeteras privadas, en una transacción que movió millones de dólares sin que el precio del activo parpadeara. El SHIB se mantuvo tranquilo alrededor de los $0.000004249, un piso que ha sostenido con bastante terquedad en las últimas jornadas.

La clave para entender este fenómeno está en cómo se ejecutó el movimiento: fue una transferencia fuera del mercado spot, lo que significa que los tokens no pasaron por el libro de órdenes ni presionaron la oferta ni la demanda. Por eso, quienes esperaban una reacción explosiva en el gráfico se quedaron esperando.

Ahora bien, la pregunta que ronda a los holders colombianos y latinoamericanos es más interesante que el movimiento en sí: ¿alguien está acumulando SHIB con calma y discreción, o simplemente están cambiando dónde guardan sus fichas? Retirar criptoactivos de un exchange hacia custodia propia es una señal que puede leerse de varias formas, y en este caso el mercado todavía no ha dado su veredicto.