El intento de dividir Bitcoin mediante el hard fork conocido como BIP-110 fue un fracaso rotundo. La bifurcación apenas aguantó dos bloques en la red antes de desaparecer, lo que deja en evidencia la poca adopción que tuvo entre mineros y nodos de la comunidad. En el mundo cripto, sobrevivir solo dos bloques es prácticamente sinónimo de no haber existido.

Sin embargo, quienes estaban detrás de esta propuesta no levantaron bandera blanca. Ahora tienen los ojos puestos en el 1 de septiembre como fecha clave para intentar un movimiento más ambicioso: cambiar el algoritmo de Prueba de Trabajo de Bitcoin y, a partir de eso, lanzar una criptomoneda completamente nueva.

Esto no es poca cosa. Modificar el mecanismo de minería implica romper con los mineros actuales, lo que históricamente genera divisiones profundas en cualquier ecosistema blockchain. La pregunta que se hacen muchos en Colombia y en el resto de Latinoamérica es si este proyecto tiene músculo real o si correrá la misma suerte que BIP-110: nacer y morir sin pena ni gloria. Habrá que seguir de cerca lo que pase este septiembre.