La firma de análisis Bernstein acaba de soltar una proyección que tiene al sector financiero poniendo atención: la blockchain propia de Robinhood podría generar cerca de 160 millones de dólares en comisiones cada año para 2028. El motor detrás de ese número es el crecimiento acelerado de las acciones tokenizadas, es decir, activos del mercado tradicional representados en forma digital sobre una cadena de bloques.

Lo interesante aquí no es solo la cifra, sino lo que confirma: la tokenización dejó de ser un experimento de laboratorio para convertirse en un modelo de negocio con números concretos encima de la mesa. Robinhood, que ya tiene millones de usuarios acostumbrados a invertir desde el celular, está apostando fuerte a ser infraestructura de ese nuevo mercado.

Para Colombia y el resto de Latinoamérica, esta movida importa mucho. Históricamente, acceder a acciones de empresas globales ha sido complicado y costoso para el ciudadano de a pie. La tokenización promete cambiar esa ecuación, facilitando el ingreso a mercados internacionales con barreras mucho más bajas. El tren de los activos digitales sigue acelerando, y la región no puede quedarse en el andén.