Bolivia está dando un paso que pocos hubieran imaginado hace apenas unos años: el gobierno del presidente Luis Arce está evaluando de forma técnica la posibilidad de incorporar USDT, la stablecoin de Tether, como parte oficial de su sistema de pagos nacional. Fue el propio ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, quien confirmó que hay un análisis serio en marcha, aunque aclaró que todavía no hay ninguna decisión tomada.

Lo que hace esto especialmente llamativo es el contexto. Bolivia fue uno de los países que más duramente prohibió las criptomonedas en años anteriores, así que este giro representa un cambio de postura bastante significativo para su institucionalidad financiera.

Si la propuesta avanza, Bolivia se convertiría en un referente regional al ser de los primeros países en darle reconocimiento oficial a una stablecoin dentro de su arquitectura de pagos. Para Colombia y el resto de Latinoamérica, esto manda un mensaje claro: los gobiernos ya no pueden ignorar el ecosistema cripto, y la pregunta ya no es si van a regular, sino cuándo y cómo lo harán.