Imagínese tener que llevar físicamente barras de oro en avión de un país a otro para mover plata entre bancos. Eso fue exactamente lo que pasó recientemente con un traslado de aproximadamente 11 mil millones de dólares en oro entre instituciones financieras, y Brad Garlinghouse, el CEO de Ripple, no se quedó callado al respecto.

Garlinghouse señaló que una operación así refleja que los grandes bancos siguen usando una lógica financiera que huele a décadas pasadas, cuando no existía otra alternativa. Hoy, con la tecnología blockchain disponible, mover ese mismo valor podría hacerse en segundos, sin aviones, sin custodia física y sin los costos enormes que implica semejante logística.

El punto que levanta Garlinghouse no es menor. En Colombia, donde las remesas y las transferencias internacionales todavía cobran comisiones altas y demoran días, la propuesta de los rieles cripto suena cada vez más atractiva. La pregunta ya no es si la tecnología existe para hacerlo mejor, porque claramente sí existe. La pregunta real es cuándo el sistema tradicional va a soltar ese modelo que claramente le quedó grande al siglo XXI.