Brasil no está esperando a ver qué pasa con la tokenización: está construyendo las reglas del juego ahora mismo. La Comisión de Valores Mobiliarios del país vecino reunió a más de 50 organizaciones y especialistas del sector financiero para sentarse a diseñar juntos un marco normativo dentro de un esquema experimental. El reloj ya está corriendo y tienen 60 días para entregar resultados concretos.

Lo que llama la atención de este proceso es la forma en que se está haciendo. No es un regulador dictando desde arriba, sino una construcción colectiva donde el mercado tiene voz directa en cómo se van a mover los activos tokenizados dentro del sistema financiero brasileño. Eso no es poca cosa.

Para Colombia y el resto de Latinoamérica, esta movida es una señal clara. Brasil lleva tiempo posicionándose como referente regulatorio en cripto en la región, y si logra consolidar un marco sólido en apenas dos meses, va a poner una vara muy alta. La pregunta es cuánto tiempo más van a esperar los demás países antes de ponerse al día.