La disputa tecnológica entre Estados Unidos y China subió otro escalón esta semana. Michael Kratsios, asesor de inteligencia artificial de la Casa Blanca, lanzó una acusación directa contra la startup china Moonshot AI, señalándola de haber copiado de forma encubierta el modelo Claude de Anthropic para construir su propio sistema de IA llamado Kimi K3. La denuncia la hizo pública a través de su cuenta en X.

Según Kratsios, Moonshot habría utilizado versiones no autorizadas del modelo de Anthropic como base para desarrollar su plataforma, lo cual representaría un robo de propiedad intelectual de alto nivel. Anthropic es una de las empresas de IA más respetadas del mundo, respaldada por inversiones millonarias de gigantes como Google y Amazon.

Si las acusaciones se confirman, el impacto podría ir mucho más allá del sector tecnológico. Las relaciones entre Washington y Pekín ya están tensas por la guerra comercial y las restricciones a los chips, y un escándalo de este tamaño podría traducirse en nuevas sanciones o restricciones para empresas chinas que operan en mercados occidentales. La carrera por dominar la IA no da tregua.