Bitcoin sigue atascado sin poder romper la barrera de los 80.000 dólares, y desde CoinShares explican por qué: la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene una postura monetaria apretada, sin señales claras de que vaya a bajar tasas pronto. Eso enfría el apetito de los grandes inversores, que prefieren activos más seguros cuando el dinero "cuesta caro".

Pero ahí no para la cosa. En el Congreso estadounidense, la CLARITY Act, una ley clave para definir cómo se van a regular las criptomonedas, sigue engavetada sin fecha de aprobación. Esa incertidumbre regulatoria le quita confianza al mercado y frena la entrada de capital institucional que Bitcoin necesita para dar el siguiente salto.

Ahora bien, no todo el mundo lee el panorama igual. VanEck, otra firma de análisis de peso, tiene una lectura diferente sobre los límites del precio del BTC, aunque por ahora no ha revelado todos sus argumentos públicamente.

Lo que sí queda claro es que el debate entre estas dos casas de análisis refleja algo que ya sabemos bien en el mundo cripto: predecir hacia dónde va Bitcoin sigue siendo más arte que ciencia.