Core Scientific, que alguna vez fue una de las mineras de Bitcoin más poderosas del planeta, está dando vuelta a la página. La compañía anunció que cerrará sus operaciones de minería de criptomonedas antes de que termine el año, con la mira puesta en transformarse por completo en un proveedor especializado de centros de datos para el año 2027.
La razón detrás de esta decisión es contundente: la minería de Bitcoin apenas representa el 7,5% de los ingresos totales de la empresa hoy en día. El negocio de infraestructura para inteligencia artificial creció tanto y tan rápido que quedarse aferrada al cripto ya no tenía sentido financiero.
Este movimiento dice mucho sobre hacia dónde van los flujos de capital en el sector tecnológico. La demanda de centros de datos potentes para entrenar modelos de IA sigue disparándose, y Core Scientific detectó ahí una oportunidad mucho más lucrativa que seguir compitiendo por bloques de Bitcoin.
No es el primer gigante del cripto en pivotar hacia la IA, y muy probablemente tampoco será el último. Cuando los números mandan, hasta las identidades más arraigadas terminan cambiando.