Hace siete años, los exchanges descentralizados apenas existían en el radar del mercado cripto. Hoy cuentan una historia completamente distinta: pasaron de volúmenes prácticamente nulos a mover 4,7 billones de dólares en su mejor momento, un crecimiento que pocos se atrevieron a proyectar cuando todo esto empezaba.
Sin embargo, ese éxito viene acompañado de un problema serio que el ecosistema no puede ignorar. La explosión de plataformas DEX ha dispersado la liquidez entre decenas de protocolos, redes y pools, fragmentándola hasta el punto en que traders y proyectos enfrentan dificultades reales para ejecutar operaciones grandes sin mover los precios en su contra.
Esta situación ya empieza a cobrar factura: el volumen cayó a 1,63 billones de dólares, una señal de que el crecimiento descontrolado tiene consecuencias. Para la comunidad cripto colombiana, que cada vez participa más activamente en DeFi, entender esta dinámica es clave. Más opciones no siempre significan mejores condiciones; a veces significan mercados más complicados y spreads más costosos.