El gobierno de Estados Unidos tomó una decisión que no se veía desde hace más de un cuarto de siglo: intervenir directamente en el mercado cambiario comprando yenes japoneses para frenar la caída de esa moneda frente al dólar. La última vez que Washington hizo algo así fue en 1998, y ahora los mercados financieros globales están pagando las consecuencias.

Bitcoin no se salvó del golpe. La criptomoneda más importante del mundo retrocedió hasta acercarse a los 63.000 dólares, una caída que muchos analistas atribuyen directamente al nerviosismo generado por esta jugada geopolítica. El problema de fondo es el llamado carry trade: una estrategia en la que los inversionistas piden préstamos en yenes a tasas bajas para comprar activos más rentables, incluyendo criptos. Cuando el yen se mueve bruscamente, esa estrategia se deshace y la venta masiva golpea todo.

Para los colombianos que tienen posiciones en Bitcoin u otras criptomonedas, la señal es clara: hay que estar muy pendientes de lo que pasa con las divisas internacionales, porque hoy más que nunca el cripto mercado no vive aislado del mundo tradicional.