Ian Rogers, uno de los directivos más reconocidos de Ledger, encendió las alarmas en la comunidad cripto al señalar que el reciente incidente con Coldcard no es un fallo del hardware como tal. Según él, el verdadero problema está en la baja entropía que puede tener una billetera fría, es decir, qué tan predecible resulta la generación de sus claves privadas.
Y aquí entra la inteligencia artificial a cambiar todo el panorama. Los atacantes ya están usando IA para encontrar patrones en esa generación de claves, lo que convierte una billetera aparentemente segura en un blanco mucho más vulnerable de lo que se pensaba. No es que el dispositivo físico esté roto, es que los métodos de ataque evolucionaron radicalmente.
Para quienes guardan sus cripto en frío acá en Colombia, el mensaje es claro: tener una hardware wallet ya no es suficiente garantía. Hay que asegurarse de que la generación de claves sea verdaderamente aleatoria y robusta, porque la IA puede explotar hasta el error más pequeño en ese proceso.