Cuando el Banco Ueno colapsó en Paraguay, miles de personas se quedaron sin poder tocar sus ahorros de un día para otro. La desesperación fue inmediata, pero también la respuesta: una buena parte de los paraguayos afectados volteó los ojos hacia el USDT, el dólar digital de Tether, como alternativa para proteger su dinero.
El movimiento no pasó desapercibido. Paolo Ardoino, director ejecutivo de Tether, salió a pronunciarse públicamente sobre el aumento disparado en la demanda del stablecoin en ese país, reconociendo lo que está pasando sobre el terreno. Para Ardoino, esto confirma algo que el ecosistema cripto lleva años señalando: cuando los bancos fallan, las criptomonedas entran a llenar ese hueco.
Lo que ocurrió en Paraguay no es un caso aislado. Ya hemos visto situaciones parecidas en Argentina, Venezuela y otros países de la región donde la inestabilidad financiera empuja a la gente hacia activos digitales. El USDT, por su paridad con el dólar y su facilidad de uso, sigue siendo el primer recurso al que acude la gente cuando el sistema tradicional les da la espalda.