Jordi Urbea, CEO de Ogilvy Spain, una de las agencias de publicidad más reconocidas del mundo, puso el dedo en la llaga sobre algo que muchos en el mundo cripto prefieren ignorar: la mayoría de proyectos desaparecen porque simplemente se copian unos a otros. Mismo lenguaje, mismos colores, mismos mensajes vacíos sobre "revolucionar las finanzas". Al final, nadie recuerda a nadie.

El problema no es tecnológico ni regulatorio. Es de identidad. Cuando un proyecto no sabe quién es ni a quién le habla, termina siendo uno más en un mar de logos azules y promesas de descentralización. Urbea insiste en que construir una voz propia desde el arranque no es un lujo, es supervivencia.

En Colombia, donde nuevos proyectos y exchanges locales están brotando con fuerza, esta advertencia llega en el momento justo. El ecosistema cripto colombiano tiene una oportunidad real de diferenciarse con propuestas auténticas que conecten con la gente de acá. Quien entienda eso primero, se queda. Los demás, ya sabemos cómo termina la historia.