El Senado de Estados Unidos volvió a ponerle el freno a la Clarity Act, una propuesta de ley que busca definir cómo se regula el mercado cripto a nivel federal. El bloqueo ocurrió en una votación de procedimiento, lo que significa que ni siquiera llegaron a debatir el fondo del asunto. Para el ecosistema cripto, esto es un golpe duro: sin esa ley, los proyectos siguen sin saber si su token es un valor, una materia prima o qué.

El problema de fondo es político. Demócratas y republicanos no logran ponerse de acuerdo en puntos clave, y mientras tanto las empresas cripto operan en una zona gris que les genera costos legales enormes y ahuyenta inversión.

Para Colombia y el resto de Latinoamérica esto tiene implicaciones reales. Cuando la economía cripto más grande del mundo no tiene reglas claras, los capitales se mueven con incertidumbre y eso nos afecta a todos. Acá también seguimos esperando señales más firmes de regulación, y lo que pasa en Washington siempre termina marcando el camino.