El analista Mike McGlone, de Bloomberg Intelligence, prendió las alarmas en la comunidad cripto con una afirmación que no pasa desapercibida: los bonos del Tesoro estadounidense, que hoy ofrecen rendimientos cercanos al 5% anual, representan una opción más interesante que mantener bitcoin o gold en el portafolio.
El argumento es sencillo pero poderoso. Cuando la deuda del gobierno más respaldado del mundo paga ese nivel de interés sin exponerse a la volatilidad del mercado cripto, muchos inversionistas institucionales simplemente hacen las cuentas y prefieren la seguridad. Para McGlone, este escenario le quita protagonismo a los activos considerados refugio o alternativos, como el BTC y el metal precioso.
En Colombia, donde miles de personas han apostado por las criptomonedas como forma de proteger sus ahorros frente a la devaluación del peso, este análisis genera ruido. No significa que el cripto esté muerto, pero sí recuerda que el contexto global importa, y que cuando la renta fija se vuelve rentable de verdad, la competencia se pone brava.