El par ETH/BTC llegó a 0.030, su punto más alto en los últimos tres meses, y eso generó bastante ruido en las redes. Ethereum le está ganando terreno a Bitcoin en términos relativos, lo cual no es poca cosa. Sin embargo, hay que leer bien el contexto antes de sacar conclusiones apresuradas.

El detalle que enfría el entusiasmo es que el dominio de Bitcoin sobre el mercado también va en aumento. Eso quiere decir que los capitales más grandes siguen concentrados en las criptomonedas de mayor trayectoria, sin dispersarse hacia proyectos más pequeños. En otras palabras, los inversionistas institucionales y los ballenas todavía no están apostando fuerte por las altcoins en general.

La famosa altseason, ese momento en que casi todo el ecosistema sube al tiempo, sigue sin dar señales claras de arranque. Mientras el dinero no empiece a fluir hacia los proyectos medianos y pequeños, ese rally generalizado que muchos llevan meses esperando seguirá siendo solo eso: una expectativa. Por ahora, la fiesta parece exclusiva para los grandes.