Según documentos recientes presentados ante la SEC, un extesorero asociado al ecosistema de XRP liquidó su participación en Ripple a través de un acuerdo privado de recompra de acciones. La operación se cerró a 300 dólares por acción, sumando un total de 5 millones de dólares en la transacción.
Lo que llama la atención es el momento en que se da esta salida. Ripple viene saliendo de una larga y desgastante batalla legal con la SEC, y el ecosistema XRP mostraba señales claras de recuperación. Que alguien con conocimiento interno haya decidido desprenderse de su posición justo ahora genera más de una pregunta sobre lo que ocurre puertas adentro de la compañía.
Los acuerdos privados de recompra de acciones son mecanismos legales y relativamente comunes en empresas que no cotizan en bolsa. Sin embargo, la divulgación ante la SEC obliga a transparencia, y eso es precisamente lo que pone esta movida bajo la lupa de la comunidad cripto. Por ahora, Ripple no ha emitido declaraciones oficiales al respecto.