El Fondo Monetario Internacional salió a calmar las aguas: la tokenización no va a dejar a los bancos en el cementerio financiero. Lo que sí viene, y con fuerza, es una transformación que obligará a estas instituciones a repensar de raíz cómo operan y qué valor le ofrecen a sus clientes.
Según el organismo internacional, a medida que los activos digitales ganan protagonismo, los bancos tradicionales deberán adaptarse o quedarse rezagados. No se trata de desaparecer, sino de evolucionar: incorporar tecnología de tokenización en sus procesos, explorar nuevos modelos de negocio y competir en un ecosistema financiero que ya no les pertenece en exclusiva.
Para Colombia, esta señal es importante. El país viene avanzando en adopción cripto y regulación de activos digitales, y el mensaje del FMI refuerza que ignorar esta tendencia no es una opción. Los bancos locales que se muevan rápido tendrán ventaja; los que esperen, tendrán que correr para alcanzar un tren que no va a frenar.