El gobierno francés le dio la orden a los proveedores de internet del país para que bloqueen el acceso a Polymarket, la plataforma de mercados de predicción descentralizada que opera sobre blockchain. La acusación oficial es que funciona como un servicio de apuestas ilegal en territorio francés, lo que viola la normativa local de juego regulado.
El timing no puede ser más llamativo. Francia está a punto de enfrentarse a Inglaterra por el tercer puesto del Mundial, uno de los partidos que más movimiento genera en plataformas como Polymarket, donde los usuarios apuestan con criptomonedas sin intermediarios tradicionales. Miles de aficionados franceses que querían usar cripto para respaldar a su selección se encontraron con la puerta cerrada.
Lo curioso es que Francia tiene un sistema de apuestas deportivas bien establecido y regulado, con actores que pagan licencias y tributos al Estado. Cuando llega una alternativa descentralizada que les compite directamente, aparece el bloqueo. La pregunta que queda flotando es si esto es realmente protección al consumidor o simplemente protección al negocio de siempre.