El pasado 31 de julio, FTX dio otro paso en su proceso de liquidación al distribuir aproximadamente 900 millones de dólares entre sus acreedores. Esta quinta vuelta de pagos es la más pequeña que ha realizado la exchange desde que comenzó a devolver fondos a los usuarios afectados por su histórica quiebra en 2022.
Aunque la cifra sigue siendo significativa, la reducción respecto a rondas anteriores refleja que el proceso de recuperación está llegando a sus etapas más complejas. Y es que no todos los acreedores pudieron recibir su dinero: un grupo de afectados sigue con bloqueos activos que les impiden acceder a los reembolsos, ya sea por temas de verificación de identidad, restricciones regulatorias según el país o problemas con las plataformas de distribución autorizadas.
Para quienes todavía esperan su plata, el camino sigue siendo incierto. FTX ha logrado recuperar una cantidad considerable de activos, pero los obstáculos administrativos y legales siguen ralentizando la entrega completa de los fondos. La saga del caso más sonado del mundo cripto aún no ha cerrado su último capítulo.