La inteligencia artificial china está dando una lección de escala al mundo entero. Según datos recientes, los modelos chinos ya procesan alrededor de 98 billones de tokens al mes, superando en un 85% a sus competidores estadounidenses. Eso no es un detalle menor: los tokens son básicamente la unidad con la que estas IAs "piensan" y responden, así que más tokens significa más uso real, más adopción y más confianza de los desarrolladores.
Lo que llama la atención es que esto no pasa en un vacío político. A pesar de las tensiones entre Washington y Pekín, los programadores y empresas de todo el mundo están eligiendo herramientas como DeepSeek y otros modelos chinos por encima de las opciones norteamericanas. Hoy, cuatro de cada diez modelos más usados globalmente vienen de China.
Para Colombia y el resto de Latinoamérica, esta tendencia es relevante. La región ya está adoptando estas tecnologías a ritmo acelerado, y saber de dónde viene la IA que usamos —y quién controla esos datos— es una conversación que no podemos seguir aplazando.