Jason Calacanis, uno de los ángeles inversionistas detrás del éxito temprano de Uber, no se guardó nada y salió a decir públicamente lo que muchos en la comunidad cripto apenas se atreven a susurrar: la forma en que Michael Saylor está acumulando Bitcoin a través de Strategy está generando más daño que beneficio para el ecosistema.
Según Calacanis, el problema no es Bitcoin en sí mismo, sino la dependencia extrema que se ha creado alrededor de una sola empresa y su apetito insaciable por comprar BTC. Esa concentración, argumenta, introduce una volatilidad artificial y una fragilidad sistémica que pone en riesgo la narrativa de Bitcoin como reserva de valor sólida y descentralizada.
El debate llega en un momento clave, cuando cada movimiento de Strategy mueve mercados y titulares por igual. Para muchos en la comunidad, Saylor es un héroe; para otros, como Calacanis, es una bomba de tiempo. Lo cierto es que cuando un solo actor tiene tanto peso sobre el precio y la percepción de un activo, vale la pena hacerse la pregunta: ¿eso es realmente descentralización?