Jesse Pollak, el cerebro detrás de la red Base, no se guardó nada: reconoció públicamente que su apuesta por las aplicaciones sociales en cadena y las creator coins no dio los resultados esperados. Para él, el primer trimestre de 2026 fue un golpe duro, y prefirió decirlo de frente antes que esquivar la pregunta.

Como parte de ese giro, Pollak devolvió el control de la aplicación de Base directamente a Coinbase, señal clara de que la red necesita un cambio de manos y de enfoque. A partir de ahora, Base concentrará sus energías en tres frentes: el trading, los pagos con stablecoins y el desarrollo de agentes de inteligencia artificial.

Lejos de verse como una derrota total, el movimiento se lee más como una corrección táctica a tiempo. Base sigue siendo una de las redes Layer 2 con mayor actividad en el ecosistema Ethereum, y pivotar hacia sectores con demanda real como los pagos y la IA puede ser justo lo que necesita para retomar el impulso en la segunda mitad del año.