Tristan Thompson, el ala-pívot que levantó el trofeo de campeón con los Cleveland Cavaliers, reveló que tiene una rutina bastante particular: compra Bitcoin todos los días, sin excepción. No importa si el mercado está en verde o en rojo, el jugador mantiene su estrategia con una disciplina que muchos inversores desearían tener.

Lo interesante es que Thompson no se queda callado al respecto. Aprovecha los momentos con sus compañeros de equipo para animarlos a hacer lo mismo, insistiéndoles en que el juego cripto se gana mirando hacia adelante y no angustiándose por las fluctuaciones del día a día. Su mensaje es claro: la volatilidad es parte del camino, no una razón para salirse de él.

Con esta declaración, Thompson se suma a una lista que crece con rapidez. Cada vez más figuras del baloncesto profesional están apostando por los activos digitales como parte de su estrategia financiera personal, llevando la conversación sobre Bitcoin mucho más allá de los mercados tradicionales y metiéndola de lleno en los vestuarios de la NBA.