Robert Kiyosaki, el famoso autor de *Padre Rico, Padre Pobre*, volvió a encender el debate financiero con una advertencia que muchos no quieren escuchar: la deuda de Estados Unidos ya rompió la barrera de los 39.6 billones de dólares, una cifra que él mismo califica como señal de alerta máxima para cualquier persona que quiera proteger su patrimonio.
Ante ese panorama, Kiyosaki no se quedó en el diagnóstico. Su jugada personal es clara: oro físico, Bitcoin y Ethereum como escudo frente a lo que considera un sistema financiero cada vez más frágil. Para él, seguir apostándole únicamente al dólar o a activos tradicionales es un riesgo que ya no vale la pena correr.
Claro que no todo el mundo le cree. Hay quienes señalan que detrás de sus mensajes hay intereses comerciales o que simplemente busca atención mediática. Sin embargo, el debate que genera es real, y en un contexto donde la inflación y la inestabilidad económica siguen golpeando los bolsillos, sus palabras encuentran terreno fértil entre quienes buscan alternativas fuera del sistema convencional.