Payward, la empresa que está detrás de Kraken, acaba de cerrar la compra del negocio de billeteras de Magic Labs. Con esta adquisición, la tecnología de wallets de Magic pasa a formar parte directa de la plataforma empresarial de Payward, lo que significa que las compañías que usan sus servicios ya no tendrían que conectarse con tantos proveedores externos para manejar su infraestructura cripto.

La jugada tiene bastante lógica: al tener todo bajo su propio techo, Kraken gana más control sobre la experiencia que le ofrece a sus clientes corporativos y reduce los puntos de falla que pueden venir de depender de terceros. En un sector donde la seguridad y la continuidad operativa lo son todo, ese tipo de independencia vale mucho.

Este movimiento también refleja una tendencia que viene tomando fuerza entre los grandes exchanges: construir ecosistemas propios en lugar de armar soluciones parcheadas con varios proveedores. Kraken sigue apostando fuerte por crecer desde adentro, y esta adquisición es otra ficha en ese tablero.