La plata está viviendo uno de sus mejores momentos en años. El metal subió más del 3% recientemente y ya cotiza cerca de los $58.92 dólares por onza, una cifra que hace rato no se veía. Detrás de este movimiento está el nerviosismo global: conflictos geopolíticos, incertidumbre económica y un dólar que no termina de convencer como única opción de refugio.
Los inversionistas están volteando a mirar los metales preciosos con otros ojos. La plata, históricamente más volátil que el oro pero con mayor potencial de subida, está captando flujos importantes de capital de quienes quieren proteger su patrimonio sin depender exclusivamente de activos digitales o monedas tradicionales.
La barrera psicológica de los $60 por onza es el siguiente reto. Si la supera con fuerza, podría abrir la puerta a niveles que no se registran desde hace varios años.
Para quienes en Colombia están armando portafolios diversificados que combinan cripto con activos tradicionales, la racha de la plata es una señal clara: los metales siguen siendo una carta válida cuando el mundo se pone complicado.