La Asociación Española de Fintech e Insurtech, conocida como AEFI, puso sobre la mesa los cinco puntos más importantes que debe tener en cuenta España al momento de reformar su sandbox financiero. Para quienes no lo conocen, este mecanismo permite que startups y empresas de tecnología financiera prueben sus productos en un entorno controlado, con supervisión regulatoria, antes de salir al mercado real.

Según AEFI, los aspectos clave giran en torno a ampliar los plazos de prueba, mejorar la comunicación entre reguladores y empresas participantes, flexibilizar los requisitos de entrada, garantizar mayor claridad jurídica y facilitar el acceso a compañías más pequeñas que hoy quedan por fuera del proceso.

Lo interesante de esto para Colombia y el resto de Latinoamérica es enorme. Nuestro país todavía está construyendo su propio marco regulatorio para el sector fintech, y observar cómo España ajusta su modelo puede ahorrarle años de ensayo y error a la Superfinanciera y al Gobierno nacional.

Si España logra consolidar un sandbox ágil y transparente, tiene todas las posibilidades de convertirse en la hoja de ruta que los países hispanohablantes necesitamos para impulsar la innovación financiera con reglas claras.