Los grandes tenedores de Uniswap, conocidos en el ecosistema cripto como "ballenas", están comprando UNI a un ritmo que no se registraba desde hace cinco años. Esta señal llama la atención porque históricamente, cuando los inversores de mayor capital empiezan a acumular silenciosamente, suele ser porque anticipan un movimiento fuerte en el precio.

A esto se le suma otro dato interesante: los retiros de UNI desde Binance están aumentando de forma notable. En el mundo cripto, sacar tokens de un exchange centralizado generalmente indica que los inversores prefieren guardarlos en sus propias billeteras, lo que reduce la oferta disponible para vender y puede presionar el precio al alza.

Por si fuera poco, Uniswap está ajustando su estructura de tarifas, un cambio que estaría motivando a nuevos compradores a entrar al token con más confianza.

La combinación de estos tres factores, acumulación de ballenas, salida masiva de exchanges y cambios positivos en el protocolo, forma un panorama que muchos analistas consideran prometedor para UNI en el corto y mediano plazo.