La empresa de Mark Zuckerberg podría estar a punto de cerrar uno de los contratos de inteligencia artificial más grandes de los que se tenga noticia. De acuerdo con el New York Times, Meta estaría negociando con Anthropic —la empresa detrás del asistente Claude— un acuerdo para arrendar capacidad de cómputo que en dos años podría sumar hasta 10 mil millones de dólares.

Para Meta, esto representaría una nueva fuente de ingresos distinta a su negocio publicitario de siempre. En lugar de usar toda esa infraestructura solo internamente, la compañía la monetizaría prestándosela a terceros que necesiten músculo computacional para entrenar y correr modelos de IA.

Anthropic, por su parte, lleva tiempo buscando más capacidad de procesamiento para seguir escalando sus modelos. Un trato de esta magnitud le daría el respaldo que necesita sin depender únicamente de proveedores cloud tradicionales como Amazon o Google.

Lo que queda claro es que la carrera por la inteligencia artificial no solo se pelea con algoritmos: también se gana o se pierde según quién tenga el poder de cómputo suficiente para sostenerla.