Elon Musk volvió a hacer de las suyas lanzando una cifra que levantó más de una ceja: según él, la inteligencia artificial podría llevar el crecimiento económico de Estados Unidos hasta el 4% en el corto plazo. Para ponerlo en contexto, eso sería casi el doble de lo que la Reserva Federal tiene proyectado, que anda por el 2.4%. Una diferencia nada despreciable.
El problema es que los datos actuales no terminan de cuadrar con ese nivel de optimismo. Aunque la IA está transformando sectores enteros a una velocidad impresionante, los efectos reales en la productividad y el PIB todavía no se reflejan con la contundencia que Musk sugiere. Los economistas más serios reconocen el potencial, pero piden cautela antes de cantar victoria.
Dicho esto, nadie puede negar que estamos ante una tecnología que está reescribiendo las reglas más rápido de lo que muchos anticipaban. Para los colombianos que siguen el mercado cripto y el ecosistema tech, entender cómo la IA mueve las expectativas macroeconómicas importa, porque esas expectativas terminan impactando directamente los mercados digitales y los flujos de inversión global.