El gobierno nigeriano acaba de dar un paso contundente en materia de regulación cripto: prohibió las stablecoins algorítmicas y estableció la obligación de mantener reservas reales para quienes quieran emitir este tipo de activos digitales en el país. La medida viene respaldada por el banco central, que amplía su supervisión sobre todo el ecosistema de criptomonedas.

Las stablecoins algorítmicas son aquellas que mantienen su valor a través de mecanismos automáticos y código, sin respaldo en activos tangibles. Nigeria las considera demasiado riesgosas después de haber visto colapsos como el de TerraUST en 2022, que dejó pérdidas millonarias a nivel global.

Lo que más llama la atención es que Nigeria se está adelantando a varios países occidentales en construir un marco regulatorio claro. Con una adopción cripto altísima entre su población joven, el país entiende que no puede ignorar el sector, pero tampoco dejarlo sin reglas.

Para Colombia, este movimiento africano debería ser una señal: regular con criterio técnico protege a los usuarios sin ahogar la innovación.