La luna de miel entre Nvidia y Washington podría estar llegando a su fin. Aunque Jensen Huang ha sabido moverse bien en los círculos políticos estadounidenses y hasta se ha sentado con Trump a hablar de tecnología, eso ya no sería garantía de nada. Analistas consultados por medios especializados advierten que el Congreso y varias agencias federales están afilando los cuchillos contra la compañía, sin importar quién ocupe la Casa Blanca.

El problema de fondo es el poder que ha acumulado Nvidia en el mercado de chips para inteligencia artificial. Ese dominio le genera tanto admiradores como enemigos en Capitol Hill, donde cada vez más voces piden meter en cintura a las grandes tecnológicas.

Para Colombia y el resto de América Latina, esto no es un cuento lejano. Nvidia es hoy una pieza fundamental en los proyectos de IA que están arrancando en la región, desde startups hasta iniciativas gubernamentales. Cualquier traba regulatoria en Estados Unidos se traduciría en costos más altos, menos acceso a hardware y retrasos en el desarrollo tecnológico local. Hay que seguir esta historia con atención.