Panamá dio un paso significativo al presentar su 'Agenda Nacional de Tecnologías Avanzadas', una hoja de ruta oficial con la que el gobierno istmeño busca posicionarse como referente regional en inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes. La iniciativa marca una intención clara: el país no quiere quedarse por fuera de la transformación digital que está redefiniendo economías alrededor del mundo.

Para el ecosistema cripto y blockchain de la región, esta movida no es menor. Cuando un gobierno estructura una agenda tecnológica formal, abre la puerta a marcos regulatorios más claros para activos digitales, contratos inteligentes y fintech. Panamá ya tiene antecedentes interesantes en este frente, con intentos legislativos previos para regular criptomonedas que generaron debate en la región.

Colombia debería prestar atención. Mientras nuestro país sigue construyendo su propio camino regulatorio en tecnología y cripto, los vecinos van tomando ventaja. La carrera latinoamericana por liderar la adopción tecnológica ya está en marcha, y cada agenda presentada es un recordatorio de que el tiempo corre para todos.