REX acaba de lanzar el ASSX, un ETF con apalancamiento doble vinculado a las acciones de Strive, una compañía que tiene a Bitcoin como pieza central de su estrategia de tesorería. En términos simples, este fondo replica el doble del movimiento diario de esas acciones: si Strive sube un 5%, el ASSX debería subir un 10%. Pero ojo, la matemática funciona igual hacia abajo.

Para quienes quieren exposición indirecta al ecosistema cripto desde los mercados tradicionales, este tipo de producto representa una alternativa sin necesidad de abrir una billetera digital ni manejar llaves privadas. Basta con tener acceso a una cuenta de inversión en bolsa estadounidense.

Eso sí, el apalancamiento diario tiene una trampa conocida: en mercados volátiles, el efecto de "decay" o deterioro puede erosionar el valor del fondo incluso cuando el activo subyacente no se mueve demasiado. Este instrumento está pensado para operadores con experiencia, no para estrategias de largo plazo ni para quienes apenas están conociendo el mundo de las inversiones en activos digitales.