En medio de uno de los momentos más tensos entre Washington y Teherán en los últimos años, Ripple decidió hacer un movimiento que va más allá de los mercados financieros. La compañía detrás del XRP financió un programa de subvenciones junto a Hire Heroes USA, una organización sin ánimo de lucro enfocada en apoyar a quienes sirvieron en las fuerzas militares estadounidenses.

El resultado concreto: 25 negocios liderados por veteranos y sus cónyuges recibieron una parte de los 250.000 dólares disponibles. Pequeñas empresas reales, con dueños que cargaron uniforme y ahora construyen algo propio en el sector civil.

Lo que llama la atención es el momento elegido para el anuncio. Con el bloqueo naval de EEUU apretando puertos y la retórica bélica subiendo de tono, Ripple aparece en el radar público con una imagen solidaria y patriótica, algo que no pasa desapercibido en un clima político tan cargado.

Para la industria cripto, que sigue buscando legitimidad ante reguladores y ciudadanos, este tipo de iniciativas sociales se están convirtiendo en una carta importante sobre la mesa.