Ripple tuvo una semana movida en el frente institucional. En menos de un día, la empresa anunció una alianza estratégica en Japón entre Doppler Finance y SBI Digital Finance, dos actores relevantes en el ecosistema financiero asiático. Además, Ripple ganó un lugar destacado dentro de la recién creada x402 Foundation, una iniciativa que busca desarrollar estándares para pagos en blockchain.
Sobre el papel, son dos noticias que cualquier proyecto crypto quisiera tener en su haber. Japón es uno de los mercados más maduros y regulados del mundo en materia cripto, y pertenecer a una fundación de esa naturaleza da visibilidad y credibilidad.
Sin embargo, XRP no reaccionó como muchos esperaban. El precio siguió bajando, ampliando esa brecha que cada vez resulta más llamativa entre el crecimiento real de la red y lo que el mercado está dispuesto a pagar por la moneda.
Este fenómeno no es nuevo en el mundo cripto, pero con Ripple se vuelve especialmente evidente: más utilidad no siempre significa más precio, al menos no en el corto plazo.