Rusia acaba de dar un paso que muchos no esperaban: mientras Washington sigue enredado en debates internos sobre cómo regular las criptomonedas, Moscú ya tiene una ley vigente que establece reglas claras para el mercado digital. Eso, guste o no, es un hecho significativo en el tablero global cripto.
La normativa rusa define cómo deben operar los activos digitales dentro del país, qué se permite y qué no, y crea un marco legal que, aunque controvertido por el contexto político del país, existe y funciona. En contraste, el Congreso estadounidense lleva meses —casi años— discutiendo proyectos de ley que no terminan de concretarse, lo que genera incertidumbre entre empresas e inversores.
Para Colombia esto no es un asunto lejano. Nuestro país tampoco tiene una regulación cripto sólida, y seguimos mirando a EE.UU. como referente. Si ese referente empieza a perder terreno frente a otros actores, puede que sea momento de que Colombia acelere su propio camino regulatorio sin esperar que otros decidan primero.