Michael Saylor, el hombre detrás de Strategy (antes MicroStrategy) y uno de los mayores acumuladores de Bitcoin del mundo, volvió a ser protagonista con una declaración contundente: sin el respaldo del sector corporativo, Bitcoin simplemente no tiene cómo convertirse en dinero global.
Su argumento es bastante sencillo pero poderoso. Las grandes empresas tienen algo que los individuos solos no pueden ofrecer a escala: capital masivo, infraestructura sólida y, sobre todo, credibilidad ante inversionistas institucionales y gobiernos. Para Saylor, esos tres ingredientes son indispensables si Bitcoin quiere dar el salto de ser un activo especulativo a ser una reserva de valor reconocida mundialmente.
Lo interesante es que esta postura no es nueva en él, pero cada vez cobra más fuerza dado el contexto actual, con varias compañías en Estados Unidos y Asia sumando BTC a sus balances.
Para los colombianos que siguen el mercado cripto, el mensaje es claro: la adopción institucional no es el enemigo de los pequeños inversionistas, sino posiblemente el motor que termine de darle legitimidad global a Bitcoin.