SBI Holdings, uno de los grupos financieros más poderosos de Japón y un socio histórico de Ripple, lanzó una afirmación que está dando de qué hablar en el mundo cripto: el XRP básicamente está en pausa, esperando que el Congreso de Estados Unidos tome una decisión definitiva sobre la ley CLARITY.

Esta legislación busca definir con claridad qué activos digitales son considerados valores y cuáles son commodities, una distinción que cambia radicalmente cómo se regulan y comercializan. Para el XRP, que ya vivió su propia batalla legal con la SEC, saber exactamente bajo qué marco va a operar en el mercado estadounidense es clave para su próximo movimiento de precio.

Lo interesante del análisis de SBI es que confirma algo que muchos en el ecosistema ya intuyen: Washington sigue siendo el árbitro informal del mercado cripto global. Mientras no haya claridad regulatoria al norte, activos como el XRP van a moverse con precaución, sin importar qué pase en el resto del mundo. El reloj está corriendo.